En tanto Aimé Aminahuel, sostuvo que los gobiernos progresistas deben “modificar las estructuras del poder si quieren ser una opción real para las grandes mayorías».
Hay tres factores que deben cambiar: “la estructura económica y financiera de los distintos países, el muy feudalizado Poder Judicial que sostienen y las constituciones liberales que definen cómo se elige las autoridades, en especial las de Argentina y de Brasil, que dejan sin recursos a los gobiernos para defender, por ejemplo, los recursos naturales».

