En tanto, Ricardo Tosto señala que la EMOS “está muy bien” y que “la calidad del agua, la baja incidencia de los movimientos sísmicos y la calidad de la obra” ha permitido que las cañerías instaladas hace 95 años continúen funcionando sin inconvenientes.
Además, sostiene que la buena relación con el Ejecutivo municipal se basa en que “saben que conmigo y con los trabajadores de la EMOS no hay lugar para la mentira”.
“Yo voy de frente, con la verdad. Por ejemplo, conmigo hay temas que no entran en discusión: los trabajadores tienen que recibir todos los beneficios pautados. Ese no se discute. Entonces, como lo saben nadie pone en duda esos temas” concluyó el Secretario General del sindicato de Obras Sanitarias.
