Esta semana se trata en el Senado de la Nación el llamado “Proyecto de inviolabilidad de la Propiedad Privada”, una iniciativa que intenta eliminar -en realidad- todo tipo de restricciones para los inversores extranjeros que quieran quedarse con tierras argentinas.
Dialogamos hoy con dos de los principales referentes del Observatorio de Tierras Conicet-FCE/UBA, un grupo de investigadores que ha puesto a la luz cómo el proceso de extranjerización de tierras ya ha avanzado sobre puntos estratégicos de nuestro país y ha permitido que una superficie total superior a las dimensiones de Gran Bretaña hoy ya sean propiedad de quienes no nacieron en nuestra tierra ni han adoptado la ciudadanía argentina.
Micaela Medero Larrosa señaló que lo que hoy busca el gobierno nacional es “favorecer a empresas de inteligencia artificial que están buscando climas fríos en territorios donde puedan tener acceso a fuentes de agua que les permita refrigerar los equipos que precisan para sostener adecuadamente el desarrollo técnico de la IA, eso sin olvidar que también quieren quedarse con tierras con minerales raros “
Medero agregó que la última versión del proyecto -que limita la venta de territorio nacional a manos extranjeras al 25% del total del territorio provincial- “sigue sin contemplar límites a los territorios departamentales”.
“Así, seguiremos teniendo departamentos como los que hay en Misiones o en Salta que ya han extranjerizado sus tierras en más de un 50%”, agregó.
También Gabriela Elías, otra integrante del Observatorio de Tierras, señaló que es importante rechazar el proyecto de p3ermitir la extranjerización de tierras porque “la soberanía sobre nuestros recursos. Si a estos no los controla el Estado, los controlará otros, siempre en función de sus intereses y de las ganancias que desean obtener”.
“Además -agregó- esta iniciativa trasciende la cuestión de a quien hemos votado. Hay que vencer la polaridad política. Este proyecto nos afecta a todos”.
Finalmente señaló que -aún cuando vivamos en una ciudad- cuando salgamos de vacaciones vamos a ver cómo nuestra posibilidad de visitar un río o un lago con absoluta libertad”.
Además, reiteró que esta ley -en caso de ser avalada- causará consecuencias irreversibles sobre nuestros derechos territoriales y, además, generará conflictos entre las propias provincias. “Hoy la “necesidad de financiamiento de las mismas provincias las vuelve muy vulnerable. Además, no es lo mismo negociar individualmente con estas empresas que hacerlo en conjunto”.

