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A 24 horas de la Cuarta Marcha Federal Universitaria, el gobierno nacional vuelve a aplicar la motosierra contra el sistema científico y académico.

Sin otra “objetivo” más que el de cumplir -supuestamente- con el objetivo sacrosanto de “déficit cero”, el nuevo ajuste le quitó miles de millones de pesos al CONICET y paralizó toda obra que se esté llevando a cabo en cualquier Universidad nacional.

“El presidente se dice economista. Si fuera cierto, debería saber que cuando se paralizan obras ya adjudicadas o en plena ejecución el costo financiero que deberá pagarse después es infinitamente superior. Por dar un ejemplo, si una obra se paraliza cuando queda sólo un 5% para su finalización, el costo de terminarla dentro de algún tiempo puede terminar siendo mayor al de toda la obra en su conjunto, porque se acumularán penalidades, reparaciones por el deterioro de la misma obra, recálculos y muchísimos gastos más”.

Quien así se expresa es Cristian Santos, uno de los decanos -en este caso, el de la Facultad de Ciencias Humanas- que siempre advirtió el “riesgo de la motosierra” que aplica el gobierno nacional.

En tanto, siempre en relación con el conflicto universitario, reproducimos un video de Pablo Luis Manili. Se trata del abogado que encabezó el grupo de letrados que en representación de las 53 universidades públicas argentinas reclamó ante la justicia al gobierno nacional el cumplimiento inmediato de la Ley de Financiamiento Universitario.

Manili explica qué pasos dieron las casas de altos estudios antes de acompañar el reclamo de toda la comunidad universitarias por el inmediato cumplimiento de la norma sancionada por el Congreso de la Nación.

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